+ ¿Que te pasa ?
- No sé como decírtelo...
+ Intenta explicarlo,o tampoco sabes, como de costumbre...
- Es difícil, pero a ver... Siéntate en el columpio, hazme caso, por favor, solo así lo entenderás...
+ Ya estoy en el columpio, ¿Ahora qué?
- Comienza a columpiarte, una vez cogido impulso... cierra los ojos...
¿Notas esas cosquillas en el estomago? A mí no me hace falta columpiarme para sentirlas... las tengo cada vez que te veo, cada vez que me hablas, cada vez que oigo tu nombre...
+ Puf, de verdad.. no sé que decir...
- No pero aun no acaba.. ¡No abras los ojos, sigue cogiendo impulso! Ahora... Suelta una mano..
+ ¿Que? ¿Tú quieres matarme?
- Hazme caso, confía en mi.. suelta una mano..
+ ¡AAAHH!
- ¿Has visto que sensación? Parece que te vayas a caer, se te corta el aire y se te acelera el corazón... eso me pasa cada vez que te separas de mi, cada vez que te noto distante... o mas cercano a ella...
+ Pero...
- No digas nada, no abras los ojos déjame impulsarte, y solo abre los ojos cada vez que estés arriba, y mira al cielo ¿Vale? Una, dos, tres y ...
+ ¿Y esto? ¿Cual es esta sensación?
- Solo contigo, siento que toco el cielo, siento que vuelo, me siento a tres metros sobre el cielo...
+ ... ¿Tanto me quieres?
- Nunca dejaría de columpiarte..
En el lugar de los sueños donde todo es mágico, donde a los sueños se les llama realidad , donde el amor es correspondido , donde los gritos solo son de felicidad, donde solo existen momentos de felicidad, donde deseas lo que tienes, donde no te preocupa lo que digan solo porque no dicen nada, donde no existe el tiempo, donde amace y anochece cuando quieres, donde cada sueño, cada mirada, cada sonrisa, es algo cotidiano de la vida . Ese es el mundo que todo el mundo lleva dentro.
jueves, 27 de diciembre de 2012
Soy normal, solo que a mi manera. No dependo de ti, dependo de mí. No camino mirando hacia abajo porque esté viciada con mi móvil, sino porque soy tímida. No tengo ni puta idea sobre política, salga quien salga la jode. No soy 90-60-90, y me alegro de ello. Odio la comida basura. Odio que mi hermana empiece a gritar así de la nada. No me gusta que me agobien recordándome todo lo que tengo que hacer. Paso de hablar mientras como. No uso ni faldas ni vestidos. Me gustan las sonrisas, no los abdominales. Me duele ver a la gente en la calle. No me maquillo, no tengo porqué y no soy más "sosa" por no hacerlo.Tengo miedo de morir joven. Me aterrorizan los tsunamis. Amo las series de acción, policías, muertes, miedo... todo eso. Paso de las modas. Paso de la falsedad, de la superficialidad y de la perfección. No pretendo ser perfecta, solo mejor día a día. No quiero tener millones de amigos; con pocos y verdaderos, me basta y me sobra. Para mí no hay nadie feo, todos somos preciosos como somos. Me mata saber que la gente pierde sus vidas por culpa de una puta guerra o por bullying. Tengo un futuro planeado. No vivo solo el presente. Me quedo estancada en el pasado, superándolo pero nunca borrándolo. Escribo en mis tiempos libres. Si eres madura te llaman aburrida, si no, eres infantil. ¡Que cojones! Yo soy madura pero esa niña que antes era tan feliz sigue en mí. ¿Quién dice que no podemos ser ambas cosas? Las críticas hacia mí te las puedes ir metiendo por donde te quepan. ¿No te gusto? Genial, de todas formas, nadie te ha pedido opinión. ¿Algún problema conmigo? Pues yo también tengo, la vida es dura. Demasiada baja autoestima, pero mucho espíritu de superación. Me valoro. He aprendido a sentirme bien aunque no me guste lo que vea. Tengo mi propio idioma. Tengo una vida, yo la uso, no sé tú. Tengo más de lo que necesito. Participo en el voluntariado.Ellos antes que yo. Que me juzgues sin conocerme solo indica que eres otro gilipollas más. No soy lo que aparento y no aparento lo que soy. Solo una persona me conoce completamente. No quiero que sepas lo que me pasa, solo que estés conmigo incondicionalmente, tengas idea o no de lo que me sucede. No busco vivir soñando, sino hacer de mis sueños mi vida.
Empecemos.
Vamos a jugar a un juego: Levántate, ponte recta y levanta bien la cabeza. Fija tu mirada en el horizonte y empieza a caminar. Camina lentamente, disfruta de cada paso, pero no pares, eso es lo más importante. Si te paras, pierdes. Cuanta mas seguridad tengas y más feliz seas, más puntos ganas. Olvida los malos recuerdos, deja tu mente en blanco, abre tu corazón, piensa en el presente, en el hoy. Ni se te ocurra llorar con el pasado, porque por cada lágrima, retrocedes un paso. No aceleres repentinamente, o te saltarás casillas, y lo más esencial de todo, si das la vuelta, quedas eliminada.
Un millón de cicatrices; una mala ostia que lo flipas.
Tengo nueve millones setecientos treinta y tres mil doscientos veintidós defectos; dieciséis caras diferentes; mil cambios de humor diarios; un millón de cicatrices; una mala ostia que lo flipas; amigos verdaderos, que se cuentan tan solo con los dedos de una mano; un orgullo al que no soy capaz de dejar de lado; una habilidad increíble para fingir que ya no me importas; ganas de vivir, a ratos; una alergia tremenda a la gente falsa; la fuerza de seguir hacia delante sin ti; un deseo enorme de ser feliz y la estúpida manía de pensar cuatro tonterías cada noche antes de irme a dormir.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
La perfección no existe, sin embargo existe esa palabra.
Ya tengo asimilado que no soy ninguna princesa. Que tal vez nunca viviré mi propio cuento de hadas, ya que hay algo llamado realidad que siempre lo fastidia. También se que no tengo un cuerpo de diez. Ni la mejor sonrisa. Y mucho menos los ojos mas bonitos. Que mi nariz no es perfecta. Cada día me miro al espejo pensando: ‘Algún día’. Veo cada chica en Tumblr, o en la televisión, y digo: ‘Madre mía, que envidia. Ojalá algún día pueda ser así’.
No suelo ser la chica en la que los demás se fijan. Al menos así lo veo yo. ¿ Sabéis? Tampoco me gustaría ser el prototipo de ‘belleza’ que tiene marcado la sociedad. Sé que no necesito ser un saco de huesos para sentirme bien conmigo misma. Simplemente, me encantaría levantarme cada día y sentirme a gusto. Dejar la inseguridad a un lado, la timidez, y todas esas cosas que día a día pueden perjudicarme. Valorarme, quererme mas. Pero no lo consigo. Es difícil. Tampoco busco a un príncipe azul que venga en su caballo blanco, ni mucho menos. Busco a alguien que me haga reír, que se enamore de mi timidez y que se quede a mi lado a pesar de todo. Respecto a mi personalidad, siempre hay algo que lo fastidia todo. La timidez. Mi puta timidez. Perder oportunidades que tal vez no vuelvan, por el simple hecho de ser así, me fastidia mucho. Me encanta escuchar a los demás, y estar siempre ahí, aunque a veces sea muy capulla, porque se lo que es sentirse solo. Infinitas veces me he sentido sola, a pesar de estar rodeada de gente. ¿Motivos? Ni siquiera yo lo sé. Me aferro a la música, e intento seguir a adelante.
Se podría decir que a veces soy la chica de la sonrisa rota. Es decir, sonrió, siempre, a pesar de que miles de problemas circulen por mi cabeza. No me queda otra. Intento mostrarme fuerte siempre, aunque tal vez me derrumbe al llegar a casa.
A veces pienso: Ojalá fuese todo mas fácil. Ojala tuviera todo lo que quiero, y no necesitase nada mas. Pero también pienso que seria de la vida si no tuviésemos que luchar por las cosas. Por lo que queremos. ¿Que sentido tendría? ¿Una vida perfecta? Es irónico, ¿verdad? La perfección no existe, y sin embargo existe esa palabra
Se podría decir que a veces soy la chica de la sonrisa rota. Es decir, sonrió, siempre, a pesar de que miles de problemas circulen por mi cabeza. No me queda otra. Intento mostrarme fuerte siempre, aunque tal vez me derrumbe al llegar a casa.
A veces pienso: Ojalá fuese todo mas fácil. Ojala tuviera todo lo que quiero, y no necesitase nada mas. Pero también pienso que seria de la vida si no tuviésemos que luchar por las cosas. Por lo que queremos. ¿Que sentido tendría? ¿Una vida perfecta? Es irónico, ¿verdad? La perfección no existe, y sin embargo existe esa palabra
Alguien te dije que aflojes, y cuando aflojas te das cuenta de las cosas.
El día pasa, pasa que estas de pie en algún lado, y te das cuenta de que no quieres ser ninguno de los que están a tu alrededor.Ni siquiera quieres ser tu, solo quieres salir a toda ostia del sitio en el que estás, y de repente ocurre, algo se acciona y en ese momento sabes que las cosas van a cambiar, ya han cambiado. Y a partir de ahí ya no volverán a ser lo mismo, nunca. Y de repente aparece alguien que te ice que aflojes, que vayas despacio, y cuando aflojas te das cuenta de las cosas, cosas pequeñas que re hacen sentir bien.
viernes, 21 de diciembre de 2012
Sin ti no soy nada
Fueron días oscuros, grises, días de sonrisas fingidas y noches de lágrimas amargas. De discusiones sin fin. Se dijeron tantos 'olvídame' y se callaron tantos 'yo a ti no puedo'... Una atmósfera de odio y rencor reinaba entre nosotros. La esperanza permanecía ausente en demasiadas ocasiones, en cambio en otras fue tan crucial... incluso después de todo siguió brillando como una estrella que murió. Pese a todo seguía abrazando mi almohada imaginando que eras tú, seguí soñando con tu regreso y releyendo todas tus cartas una y otra vez.
Pero la realidad acuchillaba mi corazón con saña, lo convirtió en un colador. Maltratado éste ya no sabía amar. Tan herido temía volver a creer en todo aquello que le hizo sentirse vivo y a la vez lo hizo morir agonizante.
Pero por alguna extraña razón quién me había roto era el único capaz de arreglarme. El único capaz de curar las heridas que, con el tiempo, no cicatrizaban sino que solo aumentaba su escozor. Pero la propia cura dolía, dolía y mucho. Dolía escuchar un 'te amo' que le habías susurrado antes a otra devaluando su significado. Pero a la vez era tan vital para mi escucharlo... Poco a poco los escudos que yo misma había creado para protegerme de mis sentimientos fueron desapareciendo y el corazón gano a la razón.
¿Alguna vez has creído en un 'para siempre'? Si la respuesta es un 'no' no vas a ser capaz de entenderlo. Déjalo. Ni te esfuerces. Por el contrario yo si creo en los 'para siempre'. He llegado al punto en el que él es parte de mi, todo, ya que mi Universo gira en torno a él. Puede que sea estúpida. Probablemente lo soy. Me diréis lo típico de 'no dejes que alguien lo sea todo porque cuando se vaya no te quedará nada'. Y si, esa frase es completamente cierta. Créeme. He vivido sin ti y eso no es vida. Pero así es el amor. Incomprensible. Arriesgado. Contradictorio. Inestable. No es para cobardes. Capaz de hacerte tocar el cielo y matarte en la caída. Pero gracias a él mi vida tiene sentido. Si. Tengo un motivo por el cual levantarme cada mañana o simplemente respirar. Si y él es mi motivo. Él me ha devuelto a la vida y me ha hecho feliz. Consigue que a su lado el resto del mundo desaparezca porque él se ha convertido en mi mundo. Y creedme, no lo cambiaría por nada ni nadie. No quiero volver a estar sin él nunca. Sin él no soy nada.
Pero la realidad acuchillaba mi corazón con saña, lo convirtió en un colador. Maltratado éste ya no sabía amar. Tan herido temía volver a creer en todo aquello que le hizo sentirse vivo y a la vez lo hizo morir agonizante.
Pero por alguna extraña razón quién me había roto era el único capaz de arreglarme. El único capaz de curar las heridas que, con el tiempo, no cicatrizaban sino que solo aumentaba su escozor. Pero la propia cura dolía, dolía y mucho. Dolía escuchar un 'te amo' que le habías susurrado antes a otra devaluando su significado. Pero a la vez era tan vital para mi escucharlo... Poco a poco los escudos que yo misma había creado para protegerme de mis sentimientos fueron desapareciendo y el corazón gano a la razón.
¿Alguna vez has creído en un 'para siempre'? Si la respuesta es un 'no' no vas a ser capaz de entenderlo. Déjalo. Ni te esfuerces. Por el contrario yo si creo en los 'para siempre'. He llegado al punto en el que él es parte de mi, todo, ya que mi Universo gira en torno a él. Puede que sea estúpida. Probablemente lo soy. Me diréis lo típico de 'no dejes que alguien lo sea todo porque cuando se vaya no te quedará nada'. Y si, esa frase es completamente cierta. Créeme. He vivido sin ti y eso no es vida. Pero así es el amor. Incomprensible. Arriesgado. Contradictorio. Inestable. No es para cobardes. Capaz de hacerte tocar el cielo y matarte en la caída. Pero gracias a él mi vida tiene sentido. Si. Tengo un motivo por el cual levantarme cada mañana o simplemente respirar. Si y él es mi motivo. Él me ha devuelto a la vida y me ha hecho feliz. Consigue que a su lado el resto del mundo desaparezca porque él se ha convertido en mi mundo. Y creedme, no lo cambiaría por nada ni nadie. No quiero volver a estar sin él nunca. Sin él no soy nada.
Buenos días princesa.
Buenos días princesa, he soñado toda la noche contigo, íbamos al cine y tú llevabas aquél vestido rosa que me gusta tanto. Sólo pienso en ti princesa, pienso siempre en ti, y ahora…
Buenos días, buenas tardes, buenas noches quiero darte. Contarte como me ha ido en el trabajo,
y aburrirte. Cenar viendo una peli sin rencores por besarte, y hacerte luego el amor, tantas veces como aguante. Firmarnos de alegría, sin papeles de por medio. Discutir seguidamente y encontrar siempre el remedio. Mirarnos a los ojos, cada uno es un extremo. El mar y el cielo convirtiendo el mundo en nuestro. Despellejar toda tu ropa, mi objetivo, tu desnudo. Bromear mordiéndote en la mejilla del culo. Observarte a mi lado y examinar todas tus curvas, seguidamente el saboreo de toda tu carne cruda. Sin dudar mis sentimientos, querernos hasta ancianos. Saciarnos con placeres, despacito y con amor. Con esfuerzo incomparable, sin parar y sin cansarnos. Las sábanas son olas, movidas por Poseidón. Llevarte al cine los domingos. Recorrer España en moto. Tener que levantarme pronto
y reparar los cuadros rotos. Un beso nuestro es un regalo, entre nosotros y privado. Me encanta decirte esta frase y es que estoy enamorado. Cada día te echo en falta, entre las sábanas y almohadas. Das razones a mi vida y sin ti ya no encuentro nada. He llorado por nosotros aunque tú no me hayas visto. Tantas lágrimas perdidas entre polvo de mi piso. Lo que Dios quiso, que no lo separe el hombre. Quiero volver a discutir, tener un hijo, igual el nombre. Solo quiero ser feliz y que lo seas junto a mí. Pedirte un día el matrimonio y sin dudar digas que si. Eres mi musa, mi cuestión, mi razón…
y… ¿qué soy yo? Comparable con mi vida, no se vivir sin corazón. Y la razón de esta canción,
ni la encuentro ni la busco. Sin intención de reconquista… …veinte mares los que surco. Como meses a tu lado, más pecados que interfieren. Siento haber sido un humano… …al que las situaciones hieren.
Me desvivo por tu aliento en la nuca o bien mi boca, despellejando tantas rosas y dejar la flora rota.
La fauna hambrienta, el hambre tienta.
Inspírame cuando la mente esté sedienta. Pero los días alientan, contentan al esclavo, que no escarmienta… …y sigue queriendo un buen bocado…
Te echo de menos…princesa.
Buenos días, buenas tardes, buenas noches quiero darte. Contarte como me ha ido en el trabajo,
y aburrirte. Cenar viendo una peli sin rencores por besarte, y hacerte luego el amor, tantas veces como aguante. Firmarnos de alegría, sin papeles de por medio. Discutir seguidamente y encontrar siempre el remedio. Mirarnos a los ojos, cada uno es un extremo. El mar y el cielo convirtiendo el mundo en nuestro. Despellejar toda tu ropa, mi objetivo, tu desnudo. Bromear mordiéndote en la mejilla del culo. Observarte a mi lado y examinar todas tus curvas, seguidamente el saboreo de toda tu carne cruda. Sin dudar mis sentimientos, querernos hasta ancianos. Saciarnos con placeres, despacito y con amor. Con esfuerzo incomparable, sin parar y sin cansarnos. Las sábanas son olas, movidas por Poseidón. Llevarte al cine los domingos. Recorrer España en moto. Tener que levantarme pronto
y reparar los cuadros rotos. Un beso nuestro es un regalo, entre nosotros y privado. Me encanta decirte esta frase y es que estoy enamorado. Cada día te echo en falta, entre las sábanas y almohadas. Das razones a mi vida y sin ti ya no encuentro nada. He llorado por nosotros aunque tú no me hayas visto. Tantas lágrimas perdidas entre polvo de mi piso. Lo que Dios quiso, que no lo separe el hombre. Quiero volver a discutir, tener un hijo, igual el nombre. Solo quiero ser feliz y que lo seas junto a mí. Pedirte un día el matrimonio y sin dudar digas que si. Eres mi musa, mi cuestión, mi razón…
y… ¿qué soy yo? Comparable con mi vida, no se vivir sin corazón. Y la razón de esta canción,
ni la encuentro ni la busco. Sin intención de reconquista… …veinte mares los que surco. Como meses a tu lado, más pecados que interfieren. Siento haber sido un humano… …al que las situaciones hieren.
Me desvivo por tu aliento en la nuca o bien mi boca, despellejando tantas rosas y dejar la flora rota.
La fauna hambrienta, el hambre tienta.
Inspírame cuando la mente esté sedienta. Pero los días alientan, contentan al esclavo, que no escarmienta… …y sigue queriendo un buen bocado…
Te echo de menos…princesa.
Las ideas claras y el chocolate espeso.
Hoy es unos de esos días en los que mataría por quedarme debajo de las sábanas escuchando alguna canción lenta intentando enfrentarme a mi mis miedos, sintiéndome protegida por el calor del edredón y la manta, ya que sus abrazos no están.
A veces me siento idiota por estar preocupándome por un gilipollas cuando hay gente muriéndose de hambre por el mundo, o con enfermedades terminales que siguen sonriendo. ¿Pero que queréis? Son sentimientos. Mucho daría por tener yo un mando tele-dirigido para poder controlarlos a mi antojo, pero por desgracia no existe, y no se inventará nunca.
Después de darle muchas vueltas a todos los problemas y reflexionar sobre temas sin sentidos, levantarme a por un chocolate caliente todavía cubierta por mi manta y ponerme a ver en la vieja televisión del cuarto de estar reforzado con madera un absurdo programa que hable sobre temas del corazón que a nadie le interesa pero todo el mundo ve, y sorbo a sorbo recordar como era cuando tú todavía estabas aquí. Cuando tus besos me hacían más felices que todos los juguetes del mundo a un niño pequeño, cuando tus brazos me envolvían, y me sentía más caliente y protegida que bajo la tutela de un ejercito militar capitaneado por tanques, cuando con unas simples palabras tranquilizadoras provenientes de tu grave voz eras capaz de calmarme por muy jodidas que estuviesen las cosas.
Pero ya no estás. Y nunca volverás.
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