lunes, 23 de julio de 2012

Odio.

Odio a todas esas personas que se cascan los dedos, odio a todas esas personas que sacan los perros y dejan todas las mierdas tiradas, odio a todas esas personas que tienen el ego más alto que el Empire State, odio a todas esas personas que se creen las mejores, odio a todas esas personas que cantan una canción sin sabérsela y joden la letra, odio a todas esas personas que se creen fans de un grupo y no se saben ni dos canciones, odio a todas esas personas que escupen al suelo...

Distancia.

"Distancia. Palabra definida como el espacio que existe entre dos puntos.
En realidad, a nadie le gusta hablar de la distancia. Muchos dicen que es el olvido. Otros que hace la fuerza y la unión. Otros simplemente, creen que ni siquiera les afectaría. Nadie sabe realmente que significa esa palabra hasta que no la tiene en su boca. Hasta que no pierdes a alguien por culpa de unos kilómetros.
Que al fin y al cabo, son lo que son, distancia. A nadie le gusta estar lejos de quien quiere y menos con miedo a perderlo. Porque aquí no nos vale el típico, “nunca sabes que lo tienes hasta que lo pierdes” vendría mejor un “sabes lo que tienes hasta que llega la distancia y lo pierdes”.
Esa sensación, que no se realmente como explicarla. Algo de impotencia y tristeza. Distancia.
Sientes que tu lugar no es en el que estás, que necesitas verle, abrazarle. Te gustaría salir de tu casa y marcar 9 números en tu móvil y decir, “nos vemos en 5 minutos en tu portal”. Pero ¿Por qué no? Siempre es lo mismo, distancia.
Verle cara a cara, no solo escuchar su voz por teléfono. ¿Cuánto darías por tenerle una tarde? No se que duele más que la distancia. No se que es peor, un querer y no poder o un poder y no querer. Nunca entenderé de que sirve la distancia. Pero siempre te queda la esperanza de que algún día, aunque no sepas cuando, dentro de poco, le tendrás cerca, muy cerca, entre tus brazos. Y ahora, os reiréis.
¿De qué? Sí, de la distancia.
Por eso, cuando la gente pregunta ¿Qué es la distancia? Y contestan: espacio que existe entre dos puntos, siempre sonrío.
Si realmente supieras lo que es la distancia, nunca contestarías eso"

Como tú pocas.

"Rompe las reglas. Canta aunque vaya a llover. Quítate los tacones. Cuenta ese secreto. Di que no te gusta. Emborráchate. Cómete un bote de ese helado que tanto te gusta. Arromángate los pantalones. Bebe hasta vomitar sobre la cama. No le cojas el teléfono. Anda descalza cuando ya no puedas más. Gástate todo tu dinero en ropa de marca. Píntate las uñas verdes. Rápate al cero. Grítale al mundo entero que no podrán contigo. Quítale las pilas a tu reloj. Usa tu cepillo como micrófono. Dile que no te hace daño, que no lo siga intentando. Mete un tigre en tu casa. No te mires al espejo. Córtate tú el pelo. Mira sola una peli romántica en tu sofá. Corre, corre hasta llegar a donde quieras. Dile a tu mejor amiga que ya no la aguantas. Miéntele a tus padres. No estudies. Fuma, bebe y folla. Coge el primer avión que salga. Pon la música alta, más alta, a tope. No le esperes, no vendrá. Escúpele a la cara a ese chico. Acaba con tu dieta. Vete de compras tú sola. Juega a la play hasta que no sientas los dedos. Ve a su casa sin avisarle y bésale. No tires el papel a la basura. Llega tarde, hazte de rogar. Improvisa. Disfrázate y sal a la calle. Baila. No lo hagas si no quieres. Quédate despierta hasta el amanecer. No le llames. No sigas los horarios. Promete algo imposible. Roba ese anillo que tanto te gusta. Ámale en secreto, pero dile que le odias. Descálzate. Deja que la lluvia te moje. Tírate al mar con ropa. Saca un cero en un examen. Ponte gafas. Ríe, aunque sea para no llorar. Chilla si nadie te quiere. Diles lo falsas que son. Manda a tus padres a la mierda. Di tacos. Líate con su novio. Tira un plato al suelo, que se rompa. Tira cubos de pintura contra la pared. Suéltate el pelo. Demuéstrales lo que vales, porque como tú, pocas."

Infancia.

¿Recordáis cuando éramos pequeños? Cuando nuestra única preocupación era llegar pronto a casa para ver los dibujos y levantarse temprano al día siguiente para hacer exactamente lo mismo, cuando nuestra única meta era contestar bien a las preguntas que nos hacían en el colegio o hacer sentir orgullo a nuestros padres, cuando no nos importaba la ropa que llevásemos o el pelo con el que nos habíamos levantado ese día. Eramos felices. Sin embargo, ahora tenemos mil y un problemas. El que pensarán los demás, el si les gustará la ropa que te compraste el otro día, el de saber que nunca vas a conocer a tu ídolo porque está lejos, el de querer machacar a la puta distancia por que te separa de las personas más importantes para ti, el de no saber como quitarte un grano que te ha salido en medio de la cara justo el día de la fiesta de cumpleaños de tu mejor amiga... ¿Recordáis cuando éramos pequeño? A mí me gustaría volver a esa época.
Cuando era pequeña, siempre me iba a dormir temprano para levantarme con fuerzas, tenia ilusion de ir al colegio con mis amigos y ser feliz. Despues, deseaba que fuera la hora de llegar, para poder ir al parque y jugar, ya fuera con la arena, con los columpios o simplemente correr como una loca sin miedo a lo que pensaran. Fue pasando el tiempo y todo iba cambiando, pero seguía siendo feliz. Empece a ver que existía aquella palabra tan oida por mis padres, o mejor dicho, por todo tipo de persona; el amor. Ya claro, amor a mi manera. Ningún problema podía conmigo, ya que no me daba cuenta de ellos. Podia pasarme horas y horas jugando a cabañas, o con una simple muñeca. ¿Llorar? en aquella etapa era perder un peluche, discutir con mi madre o pelearme con una amiga por la misma barbie. Llorar era sentirme mejor, era la solucion para conseguir todo aquello que queria. Pasaban los años y nada era igual, aquella palabra: amor, tenia mas sentido. Ahora entendia el porque de cada beso que se daba la gente. El porque de aquella sonrisa que mantenia una persona tan solo con ir agarrada de la mano de otra. Empece a entender, que despues de alguna amistad, podia aver algo mas. Tambien comprendi la palabra: problema. No todo se conseguia llorando, tube que aprender a ser fuerte y siempre dar una buena explicación a todo. Ahora, dime lo que quieras sobre la vida, que sabre respondertelo todo, porque se aprende a base de palos. ¿Amor? una palabra demasiado corta para el gran signficado que tiene. Y si de algo he aprendido sobre ese concepto es que esa palabra viene acompañada de dos mas: tristeza y felicidad.

Es verdad que las cosas cambian,

 y te das cuenta que no hay ningún monstruo tras el armario, que aprendes que el negro no se lleva en verano, que el lobo de los tres cerditos no existe, y que los príncipes se han extinguido, o tal vez que nunca hayan existido. Aprendes que las rosas no son todas rosas, que el rojo y el rosa no combinan y que la locura, es el medio más eficaz a la felicidad.Que la moda cambia continuamente y los pantalones blancos al final del día son negros, aprendes que a veces es mejor el silencio que las palabras y que la fidelidad.. ¿Fidelidad? Ya no hay de eso. Te das cuenta de que las amigas de verdad se cuentan con los dedos de una mano, que el amor es jodido, que hay mucha mentira, que no todo es como nos gustaría que fuera.Que la crisis empeora, y que el paro aumenta, que cuando amas, estas jodido, que no es más rico el que mas tiene, si no el que menos necesita, que hay que tener cuidado por dónde caminas, que hay personas que dejan huella y que hay momentos, personas, besos, abrazos, que no se olvidan.

Ya nunca volverás a estar a tres metros sobre el cielo.

Y, de repente, te das cuenta de que todo a terminado. Ya no hay vuelta atrás.
Y justo entonces, intentas recordar en qué momento empezó todo.
Y es ahí, justo en ese momento, cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez. Y por mucho que te esfuerces, ya nunca volverás a sentir lo mismo. Ya nunca volverás a estar a tres metros sobre el cielo.